Asegurar tu casa es asegurar tu vida

asegurar tu casaCorren tiempos muy difíciles en cuanto a lo económico. Aunque las perspectivas comienzan a ser positivas, se espera que la recesión aún asole nuestro país durante los próximos dos o tres años. Por eso, en esta coyuntura tus posesiones cobran mucho más valor. Es posible que te estés dejando el alma en pagar la hipoteca de tu casa o que, por unas circunstancias u otras, ya poseas una vivienda en propiedad. ¿Te imaginas que por un accidente la pierdes? Sería lo peor que te puede pasar, quedarte sin casa después de haber trabajado tanto para conseguirla.

La solución es muy sencilla: asegurar la casa lo antes posible. Es cierto que ya han pasado las vacaciones navideñas, pero los imprevistos que pueden dejarte sin vivienda no solo se centran en robos y atracos. Por ejemplo, en este mes de diciembre hemos visto cómo varios incendios han destruido casas enteras en el norte de España. Algunas familias se han quedado literalmente en la calle por no tener contratado un seguro en condiciones. Así, de un día para otro. Sin duda, se trata de un auténtico drama por el que no es necesario que pases.

Aunque suene a tópico, es cierto: en esto como casi todo en la vida, prevenir es curar. También puedes hacer muchas cosas para que tu casa tenga menos riesgos de sufrir un accidente e incluso para reducir costes. Aquí es donde cobra importancia la llamada vivienda sostenible. Los tiempos han cambiado y ahora es realmente fundamental que tengas una total garantía de que nunca perderás tu casa. Es lo primordial para ti, es tu hogar y tu cobijo. Podrás perder el trabajo, la pareja o la mascota, pero nunca tu casa.

Tampoco es necesario que entres en un estado de psicosis, simplemente debes mantener tu vivienda cuidada y tener la seguridad de que, en caso de que ocurra alguna desgracia, tendrás un respaldo. Lo más aconsejable es que no cometas el error más común, el pensar que las cosas malas nunca te ocurrirán a ti porque podrías lamentarlo el resto de tu vida. Hay que actuar con cabeza y con inteligencia y, sobre todo, tener la tranquilidad necesaria para poder disfrutar de la vida, que al final es muy corta. En ocasiones, lo mejor es apoyarte en profesionales, más aún en las cosas de máxima relevancia. Y no hay nada más importante que tu casa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *