La luz natural, un privilegio insustituible

Una vivienda que reciba luz natural por los cuatro costados es una vivienda privilegiada. Ni la iluminación más cuidada ni las lámparas más sofisticadas pueden igualarse a la belleza y a la energía que proporciona la luz directa del sol.

Por eso debemos de esforzarnos en que en casa entre la mayor cantidad posible de luz natural y que no hay un rincón a oscuras si no es estrictamente necesario. Y un papel muy importante en esta gratificante meta lo juegan los cristales para puertas de paso.

Las puertas con cristal permiten dejar pasar la luz al pasillo, una de las estancias menos cuidadas de la casa, pero curiosamente la primera que la gente ve y por tanto, la que produce la primera impresión sobre la vivienda.

Un pasillo oscuro puede empañar la imagen general de una vivienda que por lo demás, tenga unas estancias amplias y luminosas. Incluso si hay una eficiente iluminación artificial, se echará de menos la calidez del sol y su luz, tan diferente y tan inimitable.

El tipo de cristales a colocar ha variado mucho con las modas y si bien ahora se llevan los cristales más amplios que ocupan buena parte de la zona central de la puerta, en otras épocas la moda eran los cristales más pequeños combinados con la madera.

Hoy es posible decorar los cristales incluso de forma personalizada, con dibujos más sencillos o algo más trabajados según el gusto y el tipo de decoración de cada vivienda. No importa si se trata de casas modernas, muy clásicas, con decoraciones minimalistas o vintage. Incluso se aceptan cristales con decoraciones diferentes para cada habitación.

Algunas personas prefieren no colocar cristales en las puertas de los dormitorios porque estos dificultan que la habitación esté a oscuras, sobre todo si se quiere dormir durante el día. Pero en el resto de la casa no hay nada que impida su colocación.

Incluso en el aseo puede ser muy buena idea colocar una puerta con cristal ya que esta habitación a menudo no tiene luz natural y de este modo se contribuye también a su luminosidad, además de hacerla más agradable estéticamente.

Es importante señalar que para este tipo de estancias existen cristales que aunque dejan pasar la luz, no permiten ver el interior de la habitación, garantizando de este modo la discreción e intimidad necesarias en un cuarto de baño.

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